martes, 15 de octubre de 2024

La vorágine - José Eustasio Rivera


 La Vorágine es una novela publicada en 1924. Fue escrita por el escritor colombiano José Eustasio Rivera. Es una de las novelas más importantes de nuestra literatura y en este año en que se conmemora el primer centenario de la publicación de la novela ha sido objeto de varios homenajes y celebraciones. La infortunada historia de amor entre Arturo Cova y su compañera Alicia, su huida hacia los llanos orientales y la posterior travesía de los personajes por la selva amazónica sigue cautivando la imaginación de los lectores.  

En este programa, la historiadora Diana Uribe hace un repaso de la novela, la vida de su autor y la trascendencia que ha tenido en estos cien años. 

jueves, 3 de octubre de 2024

El modernismo

 

En el contexto de la literatura en español, se conoce como modernismo a un movimiento literario fundamentalmente poético, desarrollado entre el siglo XIX y el XX (1880-1920) y que se comprende como la forma hispánica de la crisis universal de las letras y el espíritu que caracterizó la entrada en la contemporaneidad.

El modernismo se caracterizó por la rebeldía creativa, un refinamiento un tanto aristocratizante y narcisista, así como un culturalismo cosmopolita, pero su aporte más importante a las letras hispanas fue su profunda renovación del lenguaje. Tanto así, que los autores latinoamericanos por primera vez influían en los peninsulares y les marcaban la pauta, en lo que se conoció como “La vuelta de las carabelas”.

De esta manera, los poemas modernistas tendían al lenguaje culto, a valorar los temas americanos e indígenas, pero al mismo tiempo profesaban una devoción por París y por la cultura cosmopolita, así como por la mujer y el amor idealizado. Sin embargo, en sus versos se puede percibir la desazón característica del romanticismo, su angustia y profunda melancolía. A menudo se acusó a sus poemas de ser escapistas, de rechazar la sociedad y preferir la fantasía.

El inicio del modernismo se suele ubicar en 1888 con la publicación del poemario Azul… del poeta nicaragüense Rubén Darío, cuya repercusión en la literatura hispana fue gigantesco. Inicialmente, el término con que se designó a los seguidores de esta corriente (“modernistas”) fue empleado peyorativamente, pero a medida que fue esgrimido con orgullo insolente por estos poetas, terminó convirtiéndose en el nombre del movimiento.

Autores y obras del modernismo

La lista de autores y obras modernistas es sumamente extensa, ya que todos los países hispanoamericanos participaron del movimiento, así como la misma España. Sin embargo, una lista de los más conocidos incluye a los siguientes:

  • Rubén Darío (nicaragüense, 1867-1916). Poeta, periodista y diplomático, considerado fundador del modernismo con su poemario .. (1888), y célebre por sus poemarios Prosas profanas (1896), Cantos de vida y esperanza. Los cisnes y otros poemas (1905) y sus libros de prosa Los raros (1896), Peregrinaciones (1901) y Historia de mis libros (1916), entre muchísimas otras obras.
  • Leopoldo Lugones (argentino, 1874-1938). Poeta, ensayista y periodista de fuerte raigambre nacionalista, precursor del relato fantástico y de ciencia ficción rioplatense. Se suicidó ingiriendo cianuro. Sus obras poéticas más célebres son Las montañas del oro (1897) y Los crepúsculos del jardín (1905), de fuerte influencia simbolista.
  • José Martí (cubano, 1853-1895). Político, periodista, pensador, filósofo y poeta, fundador del Partido Revolucionario Cubano, murió durante la Guerra de Independencia Cubana, luego de haber viajado por todo el continente y haber escrito una obra poética y en prosa de muchísimo valor, en la que destacan las crónicas de Nuestra América (1891) y las poesías de Edad de oro (1878-1882) y Flores del destierro (1878-1895).
  • José Asunción Silva (colombiano, 1865-1896). Poeta y viajero, de obra breve pero importante, en la que destaca El libro de versos (1923, póstumo). Se suicidó de un tiro en el corazón a los 30 años.
  • Amado Nervo (mexicano, 1859-1895). Periodista, poeta y diplomático, es célebre por su amistad con Oscar Wilde en París y por sus obras El bachiller (novela, 1895) y los poemarios Perlas negras, Místicas (1898) y La amada inmóvil (póstuma, 1922).
  • Delmira Agustini (uruguaya, 1886-1914). Poeta proveniente de sectores pudientes de la sociedad, cuya educación le permitió figurar a pesar de las discriminaciones machistas de la época. Destacan en su obra El libro blanco (1907), Los cálices vacíos (1913) y Correspondencia sexual (póstuma, 1969).




 

sábado, 28 de septiembre de 2024

Conferencia sobre Porfirio Barba Jacob


 

José Asunción Silva

 


 

NOCTURNO III

        Una noche
Una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de música de alas,
        Una noche
En que ardían en la sombra nupcial y húmeda las luciérnagas fantásticas,
A mi lado, lentamente, contra mí ceñida toda,
        Muda y pálida
Como si un presentimiento de amarguras infinitas
Hasta el más secreto fondo de tus fibras se agitara,
Por la senda que atraviesa la llanura florecida
        Caminabas,
        Y la luna llena
Por los cielos azulosos, infinitos y profundos esparcía su luz blanca.
        Y tu sombra
        Fina y lánguida,
        Y mi sombra
Por los rayos de la luna proyectadas
Sobre las arenas tristes
De la senda se juntaban
        Y eran una
        Y eran una
Y eran una sola sombra larga!
Y eran una sola sombra larga!
Y eran una sola sombra larga!
          Esta noche
        Solo, el alma
Llena de las infinitas amarguras y agonías de tu muerte,
Separado de ti misma por la sombra, por el tiempo y la distancia,
        Por el infinito negro
        Donde nuestra voz no alcanza,
        Solo y mudo
        Por la senda caminaba.
Y se oían los ladridos de los perros a la luna,
        A la luna pálida,
        Y el chillido
          De las ranas
Sentí frío. Era el frío que tenían en tu alcoba
Tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas
        Entre las blancuras níveas
        De las mortuorias sábanas.
Era el frío del sepulcro, era el frío de la muerte,
        Era el frío de la nada.
        Y mi sombra
        Por los rayos de la luna proyectada
        Iba sola
        Iba sola
        Iba sola por la estepa solitaria.
        Y tu sombra esbelta y ágil;
        Fina y lánguida
Como en esa noche tibia de la muerta primavera,
Como en esa noche llena de perfumes, de murmullos y de música de alas,
        Se acercó y marchó con ella,
        Se acercó y marchó con ella,
Se acercó y marchó con ella... ¡Oh las sombras enlazadas!
¡Oh las sombras que se juntan y se buscan en las noches de negruras y de
                                                                                                 [lágrimas!...

Andrés Caicedo